lunes, 5 de enero de 2009

Alejandro Magno


A su modo y de acuerdo a su tiempo soñó con que Asia y Europa fueran una, con un mundo sembrado de Alejandrías habitadas por hombres libres...







"As the years decline and the memories stale, and all your great victories fade, it will always be remembered that you left your king in Asia!"

Alejandro hablándole a sus tropas que insistían/añoraban volver a casa...

lunes, 1 de septiembre de 2008

Tomando café con Ortega...

Vaya sueño bizarro el de anoche.

Después de haber llegado a cierto lugar en una camioneta/van de copiloto con quién sabe quién, y donde el agua nos llegaba a la cintura, o sea, como que atravezabamos un lago o mejor dicho, una inundación, me encontré solo al lado de mi abuelo materno a la entrada de una calle de siniestro aspecto... en España.

Me dijo mi abuelo solemnemente: "No me place hacerlo mucho, pero es dolorosamente necesario". Algo así. Se refería a caminar por esa callejuela, típica de ciudades europeas: Cerrada, con casas viejas a lo largo de ambos lados, con ventanas y puertas abiertas donde se podían percibir las voces y el barullo de sus ocupantes, y los olores de las comidas rancias o que en su momento preparaban. En una casa en particular se encontraba una muchacha hablando con un niño, recuerdo vívidamente el acento de ambos, y la mirada semi coqueta y sonrisita arrogante de la muchacha cuando se dió cuenta que yo la admiraba desde lejos, como diciendo: "Agasajate majo, que esta hembra nunca será para ti". Y es que aparte en el sueño yo tenia unos 8 o 10 años más o menos, los mismos que cuando mi abuelo me llevaba a visitar los museos y los murales de José Clemente Orozco en Guadalajara.

Comenzamos a caminar por la calle resueltos entonces enfocados en lo que se encontraba al final de esta, a saber, una especie de taverna o lugar de tascas o algo por el estilo. Antes de entrar finalmente al lugar ese pasamos junto a un hombre imponente de apariencia gringa o inglés, un anglo pues, malencarado, alto y obviamente de extracto criminal. Nos miró de arriba a abajo como dándonos el visto bueno y antes de darnos el paso nos saludo con la cabeza ligeramente, a lo cual estoicos y (según yo al menos) despreocupados respondimos igual mi abuelo y yo. Entrando nos dirijimos a la barra donde mi abuelo me decía entre dientes que decir, que pedir, y cuando mejor callar. Un momento, ¿no era eso un reflejo/recuerdo de cuando nos acostabamos ambos en las mesas/camas de madera admirando los murales de Orozco en las bóvedas del Instituto Cultural Cabañas en Guadalajara? Anyway, era obvio que el sabía como comportarse y que se trataba de que yo no pareciera tan novato. Me dice entonces de repente agachandose hacia mi e igualmente entre dientes:

"Mira, ahí está Ortega..

"Sorbiendo mi café con aire de disimulo, le pregunto: "¿Dónde?" "Aquí, en la mesa a mi izquierda, revisando una caja de sus pruebas". Me contesta todavía entre dientes. Volteo y miro que efectivamente según mi sueño, ahí se encontraba "Ortega" revisando sus pruebas, pero ¿qué no son los fotografos los que trabajan con pruebas no los pintores? A "Ortega" sin embargo parecía no importarle, y con cara seria, revisaba cada una de las exposiciones contra luz, además, ¿no he dicho que este era un sueño particularmente bizarro? ¿Y quién demonios es Ortega para empezar? ¿Ortega y Gasset? Si las pruebas que estaba revisando claramente eran de fotografías de pinturas de José Clemente Orozco, hasta un novato como yo en el sueño podía darse cuenta de inmediato. ¿Pero por qué dijo Ortega entonces? ¿Y por qué yo entendía de quién estaba hablando en realidad? Pero... ¿eh? ¿Qué el Ortega sentado en la mesa no era en realidad mi abuelo cuando era joven?

Claro que era él. Su figura estilizada no dejaba duda alguna. Sus rasgos de su cara, su ceja prolongada y elegante, su piel oscura, su espalda amplia y atlética que según dicen algunos en mi familia, yo "heredé" de él, pues mi padre era más bien obeso/corpulento y mi madre menudita.

Pero lo verdaderamente interesante era que "Ortega" no era un persona en realidad sino una caricatura, un dibujo, una acuarela, o una mezcla de las tres, que de manera por demás bizarra y surrealista interactuaba entre los mortales de carne y hueso sin que nadie en la taverna pareciera darse cuenta o importarle, y recordandome a mi particularmente los misteriosos laberintos de la fascinante mente humana.

Pero... ¿Por qué y cómo se llega a desarrollar un sueño como este? ¿Qué podría revelar sobre mi personalidad, mis recuerdos, mis temores y mis más intimos anhelos?


miércoles, 20 de agosto de 2008

Mi historia entre tus dedos...

En honor de ulterior motives, malos entendidos, celos miserables, y escalas de valores irreconciliables. I love U gatita preciosa...



Yo pienso que
no son tan inútiles las noches que te di
Te marchas y qué
yo no intento discutírtelo lo sabes y lo sé
Al menos quédate sólo esta noche
prometo no tocarte está segura
Hay veces que me voy sintiendo solo
Porque conozco esa sonrisa tan definitiva
Tu sonrisa que a mí mismo
me habrió tu paraíso
Se dice que
con cada hombre hay una como tú
Pero mi sitio luego
lo ocuparas con alguno
Igual que yo mejor lo dudo
¿Por qué esta vez agachas la mirada?
Me pides que sigamos siendo amigos
Amigos para qué maldita sea
A un amigo lo perdono, pero a ti te amo
Pueden parecer párales
Mis instintos naturales.

Hay una cosa que yo no te he dicho aun
que mis problemas sabes que se llaman tú
sólo por eso tú me ves hacerme el duro
para sentirme un poquito mas seguro
y si no quieres ni decir en que he fallado
recuerda que también a ti te he perdonado
Y en cambio tú dices lo siento no te quiero
Y te me vas con esta historia entre tus dedos
Qué vas a hacer
busca una excusa y luego márchate
Porque de mi
no debieras preocuparte, no debes provocarme
Que yo te escribiré un par de canciones
tratando de ocultar mis emociones
Pensando pero poco en las palabras
te hablare de la sonrisa tan definitiva
tu sonrisa que a mí mismo me abrió tu paraíso

Hay una cosa que yo no te he dicho aun
que mis problemas sabes que se llaman tú
sólo por eso tu me ves hacerme el duro
para sentirme un poquito mas seguro
y si no quieres ni decir en que he fallado
recuerda que también a ti te he perdonado
y en cambio tú dices lo siento no te quiero
y te me vas con esta historia entre tus dedos
na, na, nara, na, nara, na......, na, nara

viernes, 6 de junio de 2008

Pasión vs intereses

Estaba viendo una película bastante interesante el otro día de la cual comentaré para no enredarme mucho solamente un par de escenas, donde una de las protagonistas expresa una mezcla de admiración y celos por la pasión con que una persona que estaba entrevistando vivía su vida. Reflexionaba entonces que ella quería ser así, quería tener algo porque vivir intensamente, y al mismo tiempo se maravillaba que esta persona no solamente fuera capaz de vivir así sino que había tenido no una sino una serie de pasiones a lo largo de su vida, mismas que descartaba como un par de zapatos viejos cuando lo aburrían o cuando por la razón que fuera pasaba y adoptaba una nueva. Esto me hizo a la vez reflexionar a mi mismo y más o menos concluír que esta persona no tenía pasiones sino intereses, argumentando para ello que las pasiones son más especiales, más únicas, y más bien de una vez en la vida. Me preguntaba a mi mismo entonces y concluía que en ese sentido yo era como el protagonista de la película, me dí cuenta que en realidad no tenía ninguna pasión en mi vida pero si bastantes intereses y que igual que en la película, les he entregado todo mi empeño sistematica e individualmente. Me preguntaba también entonces qué podría considerarse "mejor", si vivir la vida entregados a una pasión, enfocandonos como un laser vaya, o entretener una serie de variados intereses según las circunstancias que vayamos encontrando. Una pasión -me parece a mi- es lo que desencadena los grandes descubrimientos, no sé, una vacuna o algo así, lo cual no me suena nada mal aunque también lo encuentro limitante y peligroso, ya que uno podría pasarse la vida persiguiendo un objetivo sin lograr alcanzarlo jamás, mientras que tener y desarrollar varios intereses podría ser mucho más gratificante y enriquecedor, no sólo para uno mismo sino para las personas que uno va tocando a lo largo del camino. Claro que se podría decir también que uno puede tener varios intereses y dedicarse a ellos apasionadamente, entregarse por completo a cada uno, a veces hasta al mismo tiempo, y que en realidad la diferencia entre ambos pudiera simplemente ser qué tanto somos capaces cada quien de encontrar y entregarnos de lleno a algo suficientemente. Pienso que algunos intereses muchas veces por las más peregrinas razones no llegan ni siquiera a ser bocetos, mientras que algunas pasiones tarde o temprano no pueden hacer otra cosa que explotar desde lo más profundo de nosotros mismos, arrasando sin piedad cualquier otra distracción...

domingo, 1 de junio de 2008

Compartiendo a tu pareja

Me parece que pocas cosas tienen tanta carga emotiva que imaginar a tu pareja gozando en los brazos de otra persona. Aparte de que hombres y mujeres "sufrimos" al respecto desde diferentes perspectivas, no se puede negar que el tema es demasiado espinoso para la mente del hispanohablante promedio, y que una cosa es lo que en estos foros nos atrevemos a compartir y otra muy diferente la que nos guardamos en lo más profundo de nosotros mismos. Me parece incluso que nos lo guardamos tan bien a veces que hasta podemos llegar a creernos opiniones al respecto que nacen más bien del deseo de parecer tolerante y open mind, cuando en realidad quien sabe como reaccionaríamos si tuviesemos que enfrentar directamente dicha situación.

Viene luego en relación a esto las llamadas fantasías, o sea, que se piensa que mientras "sólo" nos imaginemos que estamos con otras personas pues entonces en realidad no hay problema, aunque inmediatamente me viene a la mente por qué es que se piensa que algún problema existe por principio de cuentas, o cual vendría siendo en realidad la diferencia.

Biologicamente, el asunto debe arrastrar bastante cola para empezar. Por más que de un breve tiempo para acá nos hallamos convertido en animales racionales, obviamente seguimos siendo basicamente viscerales en demasiadas situaciones, y como apunté inicialmente, pocas tan cargadas de emoción que "permitir" que nuestra pareja disfrute encuentros sexuales con alguien más. Luego viene otra losa inmensa que igualmente traemos a cuestas, a saber, cientos de años de condicionamiento cultural y religioso, y hasta peregrinamente, el tan influyente "que dirá la gente".

Pero acaso entonces, ¿puede un hombre de 50 años creer que su esposa de veinte no se imagina teniendo sexo con alguien más joven o viril? ¿Al menos de vez en cuando?

¿Puede una mujer pasada de peso creer que su pareja no sueña muchas veces con poseer a alguien más delgada o atractiva?

Y aun si la pareja es mayormente atractiva al mismo nivel: ¿Acaso la variedad de, no sé, un hombre negro, alto y musculoso no llega a la mente de una mujer blanca a veces? O en el caso de un hombre, ¿tener sexo con una chica asiatica delgadita y timida/coqueta?

Te permito otro novio/a.

Tuve una amiga/compañera de trabajo hace un tiempo que me platicaba que ella y su "novio" de toda la vida no tenían ningún problema con que ambos tuvieran otras parejas de vez en cuando. Se daban permiso vaya de explorar y mantener otras relaciones. Esto no era como los llamados swingers sino que su relación al parecer era demasiado tormentosa, al extremo a veces de mandarse mutuamente al diablo aunque en realidad se trataba de darse un descanso, para eventualmente volver a estar juntos un tiempo a la espera del siguiente round, durante el cual quedaba establecido de sobra que ambos tendrían otra pareja/sexo mientras tanto.

Luego estan los amores a distancia.

Bien sabido es que amor de lejos es... bueno para los cuatro. Personalmente yo tuve una relación bastante intensa hace un tiempo que terminó por esto precisamente, por el enfriamiento que la distancia necesariamente acarrea, y hoy que pienso en ella aparte de no tener practicamente ningún pensamiento negativo, me digo a mi mismo que no tendría ningún problema con volver a estar juntos, sexualmente especialmente. No que lo desee ni que tenga interés alguno en irla a buscar, lo que pretendo ilustrar es que en este caso no me importaría que obviamente quien sabe con quien ya haya tenido sexo. Otro asunto claro es imaginar o tolerar que por quien si se tiene un interés romantico actualmente haga lo mismo, aunque aun ahí el asunto no es tan blanco y negro.

Mi postura al respecto desde la última vez que consideré el tema ha cambiado entonces, y aunque sigo pensando que si es importante al menos para algunas personas mantenerse fieles, también he intentado reconocer y entender que al menos en algunas ocasiones esto no solamente no es posible sino probablemente ni recomendable siquiera. Siento que amar a alguien o buscar su bienestar general debería incluír una satisfacción sexual plena que no necesariamente a veces estaremos capacitados o dispuestos a ofrecer y que mi pareja, mi pareja de verdad, la mujer de mis sueños, es algo mucho más trascendente que una vagina cercada con engañosos letreros de exclusividad patética y cavernicola.