jueves, 20 de marzo de 2008

¡Mira mamá, sin piernas!



Oscar Pistorius (n. 22 de noviembre de 1986) es un corredor paralímpico sudafricano.

Pistorius posee las marcas mundiales en las pruebas de 100, 200 y 400 metros planos para atletas que han sufrido una doble amputación. Para correr utiliza prótesis transtibiales construidas en fibra de carbono. Aunque estas piernas artificiales le permiten a Pistorius competir, su uso ha generado protestas de que le dan una ventaja injusta sobre otros corredores. En el año 2007 la IAAF enmendó sus reglas de competición para prohibir el uso de "cualquier dispositivo técnico que incorpore resortes, ruedas o cualquier otro elemento que proporcione a quien lo usa una ventaja sobre otros atletas que no usen tal dispositivo". La federación indicó que la enmienda no estaba dirigida específicamente hacia Pistorius. Después de hacer un seguimiento a su desmpeño en las pistas usando cámaras de alta definición y analizando la información obtenida, un grupo de científicos determinó que Pistorius gozaba de ventajas considerables sobre los atletas que no usan prótesis. Basada en estos hallazgos, la IAAF le declaró inelegible para competir en pruebas sancionadas por la federación, incluyendo los Juegos Olímpicos de Pekín en 2008. Pistorius probablemente apele esta decisión.

http://es.wikipedia.org/wiki/Oscar_Pistorius

miércoles, 5 de marzo de 2008

El temor a la soledad

Dentro de los innumerables temores que se manifiestan en la infancia como los temores a los animales, a las personas extrañas, a la oscuridad, a los fantasmas, etc., el peor de todos ellos es el temor al abandono de los padres. El terrible temor de sentirse solos, abandonados a sí mismos, a su frágil constitución e incipiente desarrollo intelectual que pone al descubierto su impotencia ante la imponencia de lo desconocido.En esa etapa infantil es cuando se empieza dramáticamente a tener conciencia de lo horrible que es la soledad de uno mismo y se busca desesperadamente la poderosa y salvadora protección paternal.Pero no todos los niños muestran ese comportamiento extremo ante el abandono y la soledad como lo describen Mary Ainsworth, et al, en su famoso experimento plasmado en el libro “Patrones de Apego: Un estudio Psicológico de las situaciones extrañas” http://en.wikipedia.org/wiki/Mary_Ainsworth clasificando el comportamiento de los infantes en:a) Apego seguro (Secure attachment)b) Apego ambivalente (Anxious-ambivalent insecure attachment) yc) Apego elusivo (Anxious-avoidant insecure attachment)Las diferencias individuales entre estos tres tipos de comportamiento, se considera que son originadas por el temperamento o carácter de cada ser humano y esa es la razón por la que los niños tengan diferentes temores y en diferente grado.Estos comportamiento infantiles son muy similares a los mostrados por los seres humanos en su edad adulta con respecto a la poderosa y salvadora protección de una divinidad, deidad o dios, así, los creyentes serian del tipo (a) o apegados a Dios, los agnósticos del tipo (b) o apegados a Dios en forma ambigua y los ateos del tipo (c) o Desapego elusivo o evasivo a Dios.

Estas coincidencias no son casuales ya que forman parte del desarrollo intelectual infantil y del desarrollo de las filiaciones intelectuales (ateo, agnóstico, creyente).En el estado adulto el temor a la soledad se hace mas intenso porque se agrega otro conocimiento insoportable, la vejez y sus inexorables consecuencias como la pérdida de comunicación con el mundo exterior al perder la vista, el oído y la movilidad, para solo después morir solos en nuestra propia soledad, tal y como magistralmente nos lo muestra García Márquez en sus “Cien Años de Soledad” en donde José Arcadio Buendía primero de la extirpe y fundador de Macondo, pasa la vejez y la muerte amarrado, primero literal y después psicológicamente al tronco de un castaño, hablando consigo mismo y diciendo incoherencias a los demás, en un estado de completa inocencia, concluyéndose que nacemos solos y morimos solos.Otro premio Nóbel de literatura que nos habla de la profunda soledad, es Octavio Paz y su libro “El Laberinto de la Soledad” en donde dice: “El sentimiento de soledad, por otra parte, no es una ilusión -como a veces lo es el de inferioridad- sino la expresión de un hecho real: somos, de verdad, distintos. Y, de verdad, estamos solos “Concluyo que el temor a la soledad es terrible, insoportable, pero perfectamente natural y humano y no por ello debe convertir a unos en privilegiados por superarlo o desgraciados a otros por necesitar una idea (dios) que los proteja emocionalmente.

¿Acaso es un delito o una falta muy grave reconocer públicamente nuestros temores como para sentir vergüenza de ello y ocultarlo?

Por Libre y Soberano/Ateos Innatos.
http://ateosinnatos.blogspot.com/

Es un buen tipo mi viejo...

Radiografía de una mentada de madre

Los insultos en general parten de la necesidad de algunos individuos de a toda costa "ganar" cuando los argumentos razonables han sido agotados, o cuando se carece de la capacidad para siquiera hacer uso elemental de ellos.

Los insultos realmente podrían considerarse como el deseo casual o en algunas ocasiones el deseo visceral de que la persona en que son proyectados reciba algún tipo de "maldición" o experiencia desafortunada, esto causado por el profundo daño emocional o físico que dicho individuo nos pueda haber causado.

Los insultos en general son ignorancia, prejuicios, e intolerancia.

Los insultos en general carecen de toda lógica o sentido común. Son tan sólo remanentes de tiempos remotos cuando la vida diaria se arreglaba o se encauzaba a garrotazo limpio, un simple testimonio de lo mucho que el ser humano aun depende de canales de pensamiento y acción puramente emocionales, viscerales, animalescos, primitivos.

Quien hace uso de este "recurso" mayormente manifiesta su condición de inestabilidad emocional o inmadurez crasa, ya no digamos la mas elemental educación o cultura general.

Quien se siente aludido por los "insultos" proyectados en su contra sencillamente necesita informarse al respecto y cultivar tan sólo un poco su autoestima, para que si alguien lo llama "ignorante" se de cuenta que ignorante tan sólo significa "carente de conocimiento", y que si en verdad carece de éste no es razón para sentarse a llorar ni empezar a tirar pastelazos, o si alguien le dice "hijo de tu putttamadre" tan sólo está indicando que su opinión personal es que su progenitora gusta de practicar el sexo con frecuencia o de cobrar por ello, nada de lo cual sería realmente ofensivo ni "pecado" si tan sólo se sentaran a meditar por dos minutos lo absurdo de permitir que simples palabras alteren su estado emocional o lastimen en cualquier nivel su autoestima.

En concreto, los insultos son un remanente nefasto de ciertos tipos de pensamiento mágico, que cual inmensa losa cargamos a nuestras espaldas emocionales. Puro y sencillo "hocus pocus" en linea con los conceptos más absurdos concebidos por la accidentada evolución humana.

El hombre que destruyó el pasado

El filósofo holandés Baruch Spinoza (1632-1677) es catalogado como un pensador prominente en la tradición racionalista, su "Ethics" es un clásico de la filosofía occidental. En sus escritos los aspectos cruciales metafísicos son ejemplificados más claramente que ningún otro pensador desde Platón. Baruch, o Benedicto Spinoza nació el 24 de noviembre de 1632 en Amsterdam, donde su familia se había establecido después de escapar de la persecusión religiosa en Portugal.

Poco se conoce sobre su educación temprana aunque es un hecho que mostraba una enorme facilidad para los idiomas y eventualmente dominó el español, portugués, holandés, hebreo, latín, griego, y el alemán. En 1656 Spinoza fue expulsado de su congregación religiosa bajo cargos de ateísmo, el edicto pedía que "dios lo maldijera, y advertía que nadie podía hablar con él ni de palabra ni por escrito, ni tampoco mostrarle ningún tipo de favores, ni estar bajo el mismo techo con él". El filósofo respondió con toda tranquilidad y cristianizó su nombre a Benedicto; la destrucción del pasado comenzaba entonces...

El libro del genesis advirtió que no se expusieran los mitos que unen a la sociedad, y tambien habló de los "peligros" de establecer una moralidad enteramente humana. Si los hombres supieran la verdad, y si se vieran a si mismos como eran en realidad, y forjaran sus propios valores, entonces serían como dioses. Los dioses entonces se quedarían sin empleo, habría revoluciones, las sociedades perecerían. El secreto debía ser preservado...para que el pasado no fuera destruído.

Spinoza capitaneó a aquellos que destruyeron el pasado. Ironicamente vino del corazón parroquial de la misma gente que había originado estos mitos sagrados. El examinó los mitos con un espíritu científico, y reveló el secreto. Las figuras sobrenaturales fueron vistas de repente como hombres, las fuerzas sobrenaturales fueron vistas de repente como cualidades internas. Los tiempos demandaban explicaciones diferentes de la existencia y con arrogante humildad, él proporciono una: Es despiadada pero honesta, y para muchos, satisfactoria.

Aquellos acostumbrados a gobernar la mente de los hombres con sanciones sobrenaturales temblaron de miedo, y de indignación, él pagó por su atrevimiento, su propia vida tendría que ser el testimonio de su filosofía...y asi cambió al mundo.

Como una estrella en explosión, éste hombre iluminó el cosmos filosófico de la Europa del siglo XVII. Sus puntos de vista revolucionarios sobre el hombre y la sociedad sacudieron una época postrada ante la tirania de la inquisición y ante lo que el consideraba "el stablishment" politico-teológico. Pero tales pensamientos volcaron la sociedad establecida contra él, y el joven filósofo fue aislado de la cerrada comunidad religiosa de Amsterdam y catalogado como un desterrado a quien era peligroso conocer. El hombre que destruyó el pasado vivió una vida espartana sostenido por unos cuantos seguidores fieles y el coraje de sus fuertes convicciones. Sus escritos tuvieron que ser camuflajeados por el anonimato y hasta la fecha, su imagen es una de misterio y controversia...